Siglo XVI
VILLANUEVA
DE AZOAGUE
Decoración Geométrica
De origen hispanomusulmán no se apagó con la llegada del Renacimiento. En Villanueva de Azoague, la armadura de cubierta de la nave demuestra que en la segunda mitad del siglo XVI los carpinteros seguían trabajando con ruedas de lazo de ocho puntas, aunque ya sin las ricas policromías de épocas anteriores
Iglesia de la Asunción
Armadura de cubierta · Nave · Segunda mitad del siglo XVI
El diseño se concentra en el almizate – el paño horizontal de la techumbre – y no es tan limpio como parece. Los carpinteros tuvieron que resolver un problema: hacer encajar un trazado de estrellas de ocho puntas en un rectángulo que no se prestaba a ello, integrándolo además con los tres octógonos que generan los racimos de mocárabes.
La solución fue ingeniosa. Donde la geometría no cuadraba, introdujeron pequeñas irregularidades calculadas, simulando un desarrollo correcto de las lacerías. Son «trampas» que solo un ojo entrenado detecta. El resultado es un techo que parece perfecto, construido por manos que sabían dónde podían tomarse una licencia.
El color que no llegó
La policromía, que en el siglo XV había convertido las techumbres en firmamentos de rojo, azul y dorado, estaba ya en retirada. El Renacimiento traía otro gusto: más sobriedad, más estructura, menos ornamento.
En Villanueva esa transición se ve con claridad. La lacería está trazada con la misma precisión de siempre, los octógonos y las estrellas de ocho puntas siguen el canon mudéjar sin concesiones. Pero la madera no se pintó. Las geometrías quedan sobre el color natural de la tabla, sin la capa de cal blanca que servía de fondo para los pigmentos.
Es un techo en el que la destreza del carpintero no tiene ya el respaldo del pintor. Lo que ves es el oficio solo, sin adorno
Villanueva de Azoague
DONDE NOS
UBICAMOS
Zamora
La iglesia de la Asunción se encuentra en el casco urbano del pueblo.










